Es indudable que en el pueblo egipcio está la cuna de la geometría, como lo justifican los siguientes hechos.
Por las condiciones de su clima, Egipto fue siempre una zona árida, de desierto. Pero el río Nilo, que lo atraviesa, se desbordaba anualmente, y cuando las aguas volvían a su cauce, los terrenos adyacentes a sus márgenes, que habían sido inundados, quedaban cubiertos por una capa de limo, o barro fértil, que permitía cultivar esas zonas con gran provecho.
El río, al desbordarse, arrastraba los cercados que limitaban las distintas propiedades, distribuidas en general en parcelas rectangulares, de modo que cuando bajaban las aguas era preciso volver a trazar esos límites, lo que exigía mediciones y trazado de perpendiculares.
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Rio Nilo |
Esa tarea era dirigida por los sacerdotes, que constituían la casta privilegiada y que recibían los conocimientos geométricos necesarios para esos trabajos de agrimensura.
Por otra parte, la altura de las aguas no era la misma en todas las crecientes y por lo tanto tampoco era la misma la extensión inundada, y si se suma a esto que al bajar las aguas arrasaban tierras de las orillas, las superficies de cultivo variaba cada año y como eran las únicas que pagaban impuestos, era preciso medirlas para calcular los tributos que sus dueños debían pagar al rey.
Se considera que de ahí proviene el nombre de Geometría, que etimológicamente significa medir la tierra; está compuesto por los vocablos: GEO, que significa tierra; METRÍA, que significa medir.


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